Por Joaquín Roy (*)
BRUSELAS, Jun (IPS) - Algo importante ha sucedido en Bruselas, pero no se
sabe en realidad qué es, qué remedios se deben aplicar, ni cuándo. Lo cierto
también es que el enfermo -la Unión Europea (UE)- no acepta el diagnóstico
confuso y los médicos se abstienen de tomar iniciativas. Comparativamente,
goza de magnífica salud, a apenas medio siglo de su fundación. Sigue siendo
la peor muestra de voluntaria integración regional de estados, si se
prescinde de todas las demás. Paradójicamente, puede morir de éxito. Ha
cumplido de sobras con su objetivo fundacional (hacer cesar las guerras
europeas) y elevar funcionalmente el nivel de vida de los ciudadanos,
proveerles de una sensación de seguridad antes desconocida, y haberse
convertido en punto de referencia (cuando no de llano modelo a imitar) para
el resto del planeta.
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